Jeffrey Epstein era un multimillonario estadounidense con una isla privada en el Caribe donde organizaba fiestas que ocultaban una red de tráfico de menores. Su cómplice, Ghislaine Maxwell, reclutaba adolescentes vulnerables ofreciéndoles dinero, trabajo o contactos.
En 2008 fue juzgado y condenado, pero un acuerdo secreto con la fiscalía le permitió cumplir solo 13 meses de cárcel, con permiso para salir seis días a la semana. Al quedar libre, la red continuó operando.
Su jet privado, apodado “Lolita Express”, contaba con un registro de pasajeros que incluía nombres como Bill Clinton, Donald Trump, Kevin Spacey y el Príncipe Andrés, entre otros.
En 2019 el caso se reabrió y Epstein fue detenido, enfrentando cadena perpetua. Un mes después apareció muerto en su celda. La versión oficial dictaminó suicidio, aunque las cámaras de vigilancia estaban apagadas.
En 2020, Anonymous filtró documentos. En 2021, Maxwell fue condenada a 20 años de prisión sin delatar a nadie. En 2023, una orden judicial desclasificó cientos de archivos con correos, fotos y testimonios que se siguen haciendo públicos hoy.
Fuente: Julia Salander, politóloga


