Miles de mujeres, trabajadoras y diversidades se movilizaron este lunes en todo el país en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en una jornada que combinó marchas masivas con un paro de actividades laborales y educativas. La decisión de trasladar la protesta del domingo 8 al lunes 9 fue estratégica: visibilizar el peso de las mujeres en la economía y la sociedad con una huelga que se sintiera.
La convocatoria fue impulsada por el colectivo Ni Una Menos y contó con la adhesión de la CGT, las dos CTA, la agrupación Pan y Rosas —integrada por la diputada nacional Myriam Bregman— y la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, entre otras organizaciones feministas, políticas y sindicales.
La concentración central partió desde el Congreso Nacional hacia Plaza de Mayo a las 16:30. La jornada federal se replicó en Rosario, donde la marcha llegó hasta el Monumento a la Bandera; en provincias del NEA como Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones; en Río Negro; y en ciudades como Tucumán, Paraná, Mar del Plata y muchas otras. Un grupo de manifestantes con banderas de La Cámpora se desvió hacia el departamento de Cristina Kirchner en Constitución, donde la ex presidenta cumple prisión domiciliaria, y ella salió al balcón a saludar.
Los reclamos centrales fueron los mismos que sostienen la fecha desde hace más de una década: fin de la violencia machista, reducción de la brecha salarial, lucha contra la precarización laboral y defensa de los derechos adquiridos ante los posibles retrocesos del gobierno de Javier Milei.
Los números que enmarcaron la jornada son contundentes. Según el observatorio de MuMaLá, en Argentina se registra un femicidio cada 39 horas. El CEPA señaló que los ingresos de los hombres superan entre un 27% y un 29% a los de las mujeres, brecha que se amplía en empleos informales y puestos de mayor jerarquía. Y según UNICEF, 7 de cada 10 padres en Argentina no cumplen con la cuota alimentaria, recayendo sobre las madres la manutención, educación y salud de las infancias.
La jornada dejó en claro que, lejos de agotarse, el movimiento de mujeres sigue siendo uno de los más activos y organizados del país.


