Afganistán y Pakistán anunciaron este miércoles un cese temporal de las hostilidades durante la festividad del Eid al-Fitr, en un gesto de distensión que llega semanas después de que estallaran enfrentamientos en las zonas fronterizas entre ambos países, entre el 26 y el 27 de febrero.
El portavoz del Gobierno afgano, Zabihullah Mujahid, comunicó a través de la red social X que Kabul suspendió sus operaciones militares contra Pakistán en el marco de la celebración islámica. Sin embargo, advirtió que salvaguardar la seguridad nacional, la soberanía y la vida de los ciudadanos afganos sigue siendo una “obligación tanto nacional como religiosa”, y que el Gobierno responderá con firmeza si surgen nuevas amenazas.
Por su parte, el ministro federal de Información y Radiodifusión de Pakistán, Attaullah Tarar, confirmó también en X que Islamabad detendrá sus ataques contra Afganistán durante el Eid al-Fitr. Precisó que la suspensión de operaciones entró en vigor a partir de la medianoche del miércoles.
El alto el fuego, de alcance estrictamente temporal y condicionado al período festivo, no resuelve las tensiones de fondo entre los dos países vecinos, cuya frontera lleva semanas siendo escenario de una escalada militar de consecuencias aún inciertas.


