El consumo de carne vacuna en Argentina cayó al nivel más bajo en dos décadas. Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo per cápita se ubica actualmente en 47,3 kilos por año, un 2,5% menos que un año atrás y muy lejos del pico de 68,4 kilos registrado en 2008.
El derrumbe del consumo va de la mano con una fuerte aceleración de precios. En los últimos doce meses, el precio promedio del kilo de cortes vacunos trepó un 63,6%, más del doble que la inflación oficial del período, que fue del 33,1%. Solo en febrero, la carne subió un 7,4% mensual. El asado fue el corte que más aumentó en el año (67,6%) y su kilo promedio quedó en $16.852. El cuadril llegó a $19.792 y la nalga a $20.527, mientras que la carne picada común, la opción más accesible, se ubicó en $9.521.
Desde la CICCRA explicaron que la suba responde a una “recomposición de los precios relativos de los animales en pie” por la restricción de oferta que generó la adversidad climática en años anteriores. En el primer bimestre de 2026, el consumo total retrocedió un 13,8% respecto al mismo período del año anterior, equivalente a una caída de 53.200 toneladas.


