El gobierno de Rusia exigió un cese inmediato de las hostilidades en el golfo Pérsico y calificó la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán como una “agresión no provocada”. La posición fue expresada por el Ministerio de Relaciones Exteriores en una declaración oficial.
Moscú sostuvo que defiende “la necesidad de crear condiciones para la coexistencia pacífica, segura y cordial entre los países árabes amistosos e Irán” y fue contundente en su exigencia: “El primer paso en esta senda debe ser la renuncia inmediata por parte de Estados Unidos e Israel a su aventura militar”.
Al mismo tiempo, el ministerio reafirmó la disposición de Rusia para actuar como facilitador diplomático. “Estamos preparados para seguir ofreciendo asistencia constructiva en la solución del conflicto”, señaló la declaración, que apuntó a lograr “una estabilidad sostenible a largo plazo” basada en el equilibrio de los intereses de todos los países de la región.


