Este lunes 30 de marzo arranca la tercera semana del paro nacional universitario, impulsado por las dos federaciones docentes mayoritarias del país: la Conadu Histórica y la Conadu. El cese de actividades apunta a exigir la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso el año pasado, que contempla un mayor presupuesto para el funcionamiento de todas las casas de altos estudios.
A eso se suma el reclamo por la recomposición salarial: todos los gremios denuncian un atraso significativo frente a la inflación. En ese sentido, docentes de la UBA presentaron a principios de marzo un informe que revela que el salario real “se encuentra en su mínimo histórico”, un 35,6% por debajo de los valores de noviembre de 2023 e incluso 2,7% por debajo de los peores registros de 2004.
El conflicto tiene impacto directo en varias universidades nacionales. La Universidad Nacional de Luján (UNLu) llevará adelante una semana de paro docente y no docente desde este lunes hasta el 4 de abril “en defensa de la universidad pública y por salarios dignos”. En tanto, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), a través de la Asociación de Docentes (ADULP), también votó medidas de fuerza que se extenderán durante toda la semana.
Además, se prevén concentraciones en las inmediaciones de distintas sedes universitarias y posibles marchas en el marco del plan de lucha por el financiamiento educativo, aunque por el momento no hay horario, lugar ni fecha confirmados.


