En una entrevista con el Financial Times, el presidente Donald Trump admitió que “mi cosa favorita es apoderarme del petróleo en Irán” y amenazó con tomar la isla de Kharg, principal centro de exportación petrolera del país, a través de la cual se comercializa más del 90% del crudo iraní. “Quizá tomemos la isla de Kharg, quizás no. Tenemos muchas opciones”, señaló, antes de agregar: “Podríamos tomarla muy fácilmente”.
El mandatario también advirtió que Estados Unidos podría “destruir por completo” todas las centrales eléctricas y pozos petrolíferos de Irán si no se llega pronto a un acuerdo para levantar el bloqueo al estratégico estrecho de Ormuz. El Financial Times advirtió que un eventual “asalto” a Kharg corre el riesgo de aumentar las bajas y prolongar el conflicto.
Trump trazó un paralelo directo con Venezuela, donde Washington pretende controlar la industria petrolera “indefinidamente” tras haber retirado por la fuerza al presidente Nicolás Maduro en enero pasado.
Las declaraciones se producen en medio de una escalada militar sostenida. El Pentágono está desplegando hasta 10.000 tropas terrestres adicionales en la región, y el Comando Central de Estados Unidos confirmó que más de 3.500 soldados, incluidos 2.500 infantes de marina, ya llegaron a Oriente Medio. Paralelamente, Trump evalúa una operación militar para extraer cerca de 1.000 libras de uranio de Irán, y alentó a sus asesores a presionar a Teherán para que entregue el material como condición para poner fin a la guerra, según informó The Wall Street Journal.
Del lado iraní, el Parlamento estudia la posibilidad de abandonar el Tratado de No Proliferación (TNP), según informó la agencia semioficial Tasnim.
A pesar del tono belicoso, Trump reconoció que las conversaciones indirectas con Irán a través de emisarios paquistaníes están avanzando. “Se podría llegar a un acuerdo bastante rápido”, señaló. Los precios del petróleo reflejan la tensión: desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques masivos contra Irán el 28 de febrero, el crudo Brent alcanzó los 119,5 dólares por barril en marzo, su nivel más alto desde junio de 2022.


