La Fuerza Aérea israelí llevó a cabo este miércoles su mayor oleada de ataques contra Hezbollah en Líbano, con blancos en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del país. El Ministerio de Salud libanés informó al menos 112 muertos y 837 heridos en un balance preliminar. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron haber atacado 100 centros de mando y bases militares del grupo.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó los ataques: “Tal carnicería, a las pocas horas de acordar un alto el fuego con Irán, desafía toda credibilidad y ejerce una enorme presión sobre una paz frágil”.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán advirtió que responderá “de forma contundente” si los ataques no cesan. En la misma línea, una milicia iraquí respaldada por Teherán amenazó con renovar acciones contra Israel, acusándolo de actuar “con traición, mentiras y engaño”.


