Con 137 votos a favor, La Libertad Avanza y sus aliados convirtieron este miércoles en ley la reforma pro minera a la Ley de Glaciares, en una sesión de más de 11 horas que Karina Milei siguió desde uno de los balcones del recinto. La nueva norma redefine los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciales y flexibiliza las condiciones para explotar recursos naturales en esas áreas.
La reforma transfiere a las provincias la potestad de intervenir sobre zonas que hasta ahora eran competencia exclusiva del Estado nacional. El diputado Miguel Pichetto, que votó en contra, fue contundente: “La Nación pierde todo tipo de capacidad de control y se pierde un sentido de entidad nacional arbitrada por la propia Constitución”.
La oposición advirtió además que el argumento económico del oficialismo es falso: durante los 15 años de vigencia de la ley actual, la inversión minera en Argentina creció de forma exponencial. La científica y diputada Adriana Serquis recordó que apenas el 1% de la cordillera ocupado por glaciares abastece de agua a 7 millones de personas.
La ley fue rechazada por 111 votos y anticipó una oleada de judicializaciones.


