Diecisiete menores y tres mayores de edad son investigados por presuntas amenazas escolares en Mendoza, Salta y Córdoba, en un contexto de alerta generalizada tras el caso de San Cristóbal, donde el alumno Gino C. mató a tiros a Ian Cabrera.
En Mendoza, cuatro adolescentes fueron imputados por intimidación pública, entre ellos uno de 16 años que difundió una fotografía de una réplica de arma de fuego con un mensaje intimidante. La madre de otro implicado fue acusada por instigación al delito por haberle recomendado la acción. En la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados ya se recepcionaron más de 50 denuncias por hechos similares.
En Salta, tres alumnos de 17, 18 y 19 años fueron detenidos por escribir grafitis con mensajes intimidatorios en el baño del Colegio Walter Adet, donde se anunciaba un tiroteo para el lunes. En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil formuló cargos contra ocho alumnos por amenaza agravada en una causa que investiga más de 100 hechos.
La secretaria de Gestión Institucional de Santa Fe, Virginia Coudannes, fue categórica: “No es una broma, es un delito”.


