Porque el Papa Francisco reinó a partir del amor y eso es lo que a mí me queda de él, su amor, su amor por la humanidad, por los humildes, por los que no tenían nada y les lavaba los pies cada año en esa ceremonia con el amor de un tipo que lo tuvo y lo tiene todo, que es el amor de Cristo y lo interpretó de una manera maravillosa.
Solamente te quiero agradecer, agradecer porque a través tuyo mucha gente volvió a abrazar los valores de lo mejor de la cristiandad, que es ese Cristo piadoso, ese Cristo milagroso, ese Cristo que miró a sus asesinos con amor y los perdonó.
Ojalá Francisco nos hayas perdonado a nosotros, a los argentinos, que muchos te dieron la espalda, solamente por seguir un relato ínfimo al lado de una figura maravillosa como la tuya. Mi memoria, mi honra, mi amor y mi agradecimiento eterno para vos y lo que has sido en tu reinado de 12 años. Tu obra, como la de Cristo, es inmortal para siempre. Gracias Francisco.
Por Diego Moranzoni


