Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas que le vendió el departamento de Caballito a Manuel Adorni, declaró este miércoles ante el fiscal Gerardo Pollicita en la causa por presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete.
En dos horas de testimonio, Feijoo confirmó que acordó con Adorni un pago adicional de 65.000 dólares por fuera de la escritura, correspondiente a las refacciones que él mismo financió antes de la venta. El monto sería devuelto cuando el funcionario vendiera su departamento en Parque Chacabuco.
El precio final fue de 230.000 dólares —tras partir de una pretensión inicial de 300.000—, con un adelanto de 30.000 y el 87% restante financiado a un año sin intereses. Feijoo declaró que bajó sus pretensiones porque le convenía mostrarse cerrando negocios con “gente importante”.
Según los testimonios, la operación se gestó a partir de la amistad entre ambos, cuyos hijos comparten el mismo colegio, y se cerró en una visita de Feijoo a Casa Rosada.


