Donald Trump admitió este jueves que los estadounidenses tendrán que lidiar con los altos precios de la nafta “durante un tiempo” como consecuencia de la guerra con Irán. “No hay nada peor que un arma nuclear capaz de destruir varias ciudades estadounidenses”, justificó el mandatario desde el Despacho Oval, argumentando que el costo en el surtidor es el precio de un Irán sin capacidad nuclear.
Trump reiteró que no tiene apuro por alcanzar “el mejor acuerdo posible” con Teherán y advirtió que si Irán no vuelve a la mesa de negociaciones, Estados Unidos reanudará los bombardeos contra el resto de los objetivos militares. “No quiero precipitarme”, dijo.
El presidente afirmó que el ejército iraní quedó “diezmado” en las primeras cuatro semanas de guerra y que Estados Unidos tiene “control total” del estrecho de Ormuz. Además, ordenó a la Armada disparar contra cualquier embarcación que coloque minas en el estrecho: “No debe haber vacilación alguna”.


