El Banco Mundial advirtió este martes que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán provocará un aumento del 24% en los precios de la energía, llevándolos a su nivel más alto desde que Rusia lanzó su invasión de Ucrania en 2022, según el último informe de Perspectivas de los Mercados de Materias Primas del organismo.
El documento describe la situación como “la mayor crisis de suministro de petróleo registrada”, producto de los ataques contra la infraestructura energética en Oriente Medio y las interrupciones del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde solía circular aproximadamente una cuarta parte del petróleo crudo transportado por mar en el mundo.
El informe también proyecta que los precios generales de los productos básicos subirán un 16%, impulsados por el alza de la energía y los fertilizantes, y por los máximos históricos que alcanzaron varios metales clave. Para 2026, el organismo estima que el crudo Brent podría llegar a US$115 por barril. Este martes ya superaba los US$112.
Indermit Gill, economista jefe del Grupo Banco Mundial, advirtió que el conflicto impacta “en oleadas acumulativas: primero con el aumento de los precios de la energía, luego con el alza de los alimentos y, finalmente, con mayor inflación, lo que elevará los tipos de interés y encarecerá aún más la deuda”.
El organismo alertó además que hasta 45 millones de personas podrían caer en inseguridad alimentaria aguda si el conflicto no termina pronto.


