Diego Moranzoni, cerró la semana con un editorial cargado de emoción en el marco del Día del Trabajador, en el que mezcló su propia historia de vida, crítica política y reivindicación peronista.
“A veces siento que esta gente vino por todo y que cuanto más nos empuja a los trabajadores al abismo, más felices son”, arrancó, y recordó a Mauricio Macri aconsejando taparse con una frazada ante la imposibilidad de pagar la calefacción. “No es un lujo una calefacción”, subrayó.
El conductor recurrió a su propia historia para ilustrar el derrotero de la clase media-baja argentina: “Perdimos todo en el 2000, tuvimos que vender la casa, mi papá se infartó del estrés. Tuvimos todo, pasamos por todo el derrotero de la clase media-baja argentina”.
Moranzoni reivindicó el valor del trabajo más allá de lo económico: “Cuando apoyás la cabeza en la almohada, te vas a sentir mejor porque decís: hago algo por mi familia. Sin la familia no somos nada”.
El cierre fue una dedicatoria para los trabajadores: “Les deseo empatía, más allá de a quién votemos. No bajen los brazos y tengan un hermoso día. Los días más felices fueron y serán, peronistas”.


