Esto es específicamente para este genocida social. A la hora que quieras, en el canal que quieras, vos y yo con polígrafo, detector de mentiras, los dos conectados, en vivo, le pedimos asistencia a la División de Policía Federal, cosa que no haya duda, y cara a cara yo te digo todo lo que tengo para decir y vemos qué reacción hay cuando yo lo digo y qué reacción hay cuando vos recibís el mensaje. Sería indubitable.
Es lo que yo te digo, lo que vos decís, pero con control de polígrafo. Más honesto lo mío no puede ser. Traté de llevarlo a tribunal y se escapó.
La superprueba. O sea, nos conectan a dos polígrafos y vamos a ver si la gente resiste lo que yo tengo para decirle y lo que él pueda llegar a contestar, mostrando que está mintiendo descaradamente en vivo. Yo lo que creo es que el presidente de cualquier país tiene que tener la capacidad de enfrentar a cualquiera que le dice las cosas que yo le digo.
Entonces yo le digo a este muchacho enfermito y a toda la claque que lo rodea: estamos cerca de la guillotina. Ellos sí van a ser guillotinados con los bolsillos llenos de lo que se robaron, como Adorni. Tienen que ser guillotinados con los bolsillos llenos de la corrupción que llevaron adelante.
Ahora, si entienden, uno les ofrece la salida. Le ofrezco un debate público con polígrafo. Más allá de la discusión, más allá de todo. Científicamente probado lo quiero. Y por ahí nos evitamos momentos desgraciados en Argentina. Porque si siguen en la situación que están, están en la previa de la Revolución Francesa.
En París no hay pan y los ricos no quieren pagar impuestos. A buen entendedor, poca palabra. Les ofrezco el polígrafo. Me lo traen a loquito, lo sentamos y nos ahorramos un montón de problemas todos los argentinos.
Santiago Cúneo.


