Santiago Cúneo fue tajante al definir el eje de la denuncia contra el presidente Javier Milei: “¿A quién carajo le importa la vida sexual de una meba asexuada como Milei? A nadie. Pero que vos abras el teléfono para hablar con putas y des información reservada de la seguridad presidencial, eso es un delito”.
Cúneo exigió al juez Ariel Lijo que actúe de inmediato: “Ya tiene que estar allanándola, buscando los pendrives, los discos rígidos, sacarle los celulares”.
Y descartó la colaboración voluntaria de Rosmery Maturana: “Vayan a buscar lo que guarda en alguna caja de seguridad, en la casa de la madre, en una maceta”.
Cerró con la autoincriminación de Maturana: “‘Tengo guardado dos horas de grabaciones de Alberto Fernández en un pendrive’. Señor juez, su señoría, vaya a buscar lo que tiene guardado de Milei”.


