Si creyéramos en la bondad de Rosmery Maturana, no necesitaríamos el Código Penal. Viviríamos en el paraíso de los pelotudos. Le pido a la Justicia que deje de hacer política y empecemos de una buena puta vez, alguna vez, a ser un país serio.
Javier Milei violó las normas de seguridad presidencial. Este gato roñoso violó la seguridad presidencial. Si Yuyito González revisó el celular del presidente, violó la seguridad presidencial. Ni un minuto para perder.
Ahora que está confirmado que los audios son reales, y que el gato roñoso dice que tiene cuatro años más de charlas con Milei que no le entran en el celular, ella misma confesó que las conversaciones con Alberto Fernández las guardaba en un pendrive.


