Los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires reactivaron la toma del edificio de la calle Bolívar en cuanto finalizó el turno noche del jueves. La medida de fuerza, que había sido suspendida durante la jornada, volvió a entrar en vigencia de forma inmediata.
La rectora Valeria Bergman ratificó la protesta y confirmó que la conducción acatará las disposiciones del Consejo Superior de la UBA, que ordenó presencia permanente de docentes y directivos dentro del establecimiento mientras dure la ocupación.
Como consecuencia directa, Bergman comunicó la paralización total de la agenda académica, administrativa y de los talleres extracurriculares. La readecuación del calendario para recuperar los contenidos perdidos ya está en elaboración.
La conducción pidió a las familias reflexionar junto a sus hijos sobre “los riesgos y responsabilidades” de este tipo de acciones, aunque reconoció que el financiamiento universitario y los salarios docentes son demandas “urgentes e impostergables”.


