El gobernador bonaerense Axel Kicillof les prohibió a sus ministros y funcionarios viajar al exterior para ver el Mundial de Fútbol que arranca la próxima semana en Canadá, Estados Unidos y México. La decisión, según explicaron, busca alinearse con la difícil situación económica de la provincia.
El anuncio lo hizo el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que ratificó la orden ante la prensa. “A mí me encanta el fútbol y nunca pude ir a un Mundial. Realmente me encantaría, pero tengo una responsabilidad política e institucional en un momento muy complejo”, señaló.
La medida es estricta: a quien viaje igual se le pedirá la renuncia inmediata, y el Gobierno cruzó datos con la AFA para detectar si algún funcionario había comprado entradas. Los que quieran alentar a la Selección, dijo Bianco, podrán hacerlo desde sus casas o en los Fan Fest gratuitos que montarán los municipios.


