Mientras se espera que Manuel Adorni presente esta semana su declaración jurada, en el propio Gobierno admiten un problema inesperado: al jefe de Gabinete le costará conseguir un escribano dispuesto a firmarla.
Según La Política Online, en el oficialismo no creen que reaparezca la escribana Adriana Nevechenko, célebre por reconocer que a Adorni “se le vino todo junto” desde que es funcionario. Cualquier otro profesional que rubrique los papeles, advierten, sabe que enfrentará una citación a testimonial y que cualquier irregularidad pone en riesgo su matrícula.
El trasfondo es el escándalo por enriquecimiento ilícito que estalló hace casi tres meses. En la Casa Rosada temen que la nueva declaración reavive el caso y exhiba fuertes diferencias con la que Adorni presentó en 2025 —con gastos a justificar por casi un millón de dólares— y con la que entregó ante la Justicia Electoral porteña como candidato.


