El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmó que su país no cederá a las presiones de Estados Unidos frente a su nueva ofensiva comercial.
El planteo llegó después de que la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR) anunciara un arancel del 25% sobre los productos brasileños. En una reunión ministerial, Lula da Silva sostuvo que Brasil “no adoptará más la política del perro de la calle ante las grandes potencias”.
“Nadie tiene que tener miedo de nada, no vamos a bajar la cabeza. Somos un país democrático y soberano. No cederemos”, enfatizó.
El mandatario reclamó que su país no sea tratado “como si fuera una república bananera insignificante” y enmarcó la disputa en la defensa de la soberanía y el multilateralismo.


