Santiago Cúneo ratificó en la Justicia su denuncia contra el presidente Javier Milei, a quien calificó de “genocida social”, y reclamó que sea citado a prestar declaración por las filtraciones de información desde su teléfono personal.
Según planteó, Milei “ha sido manipulado a partir de sus debilidades personales y sexuales” y “ha permitido el acceso a su teléfono personal a personas ajenas a las funciones de Estado”. Pese a denunciar que su gobierno sufre operaciones de inteligencia, para Cúneo fue él mismo “el primer agente de fuga de información y vulnerabilidad del sistema de seguridad presidencial”.
El periodista pidió conocer los alcances de las fugas a lo largo de “cuatro años de diálogo” y solicitó citar a declarar a la interlocutora del presidente, Rosmery, alias “Oscurita”, para que aporte las grabaciones o se reconstruyan.
Remarcó que un presidente debe estar “blindado” en su seguridad física y tecnológica, “porque de eso dependen los secretos de Estado, incluida su vida privada, que también es un secreto de Estado”.


