Quieren poner un millón, quiere poner 500.000: cuantos más le pongas, más boludos parecen. Porque si están dispuestos a ir a mojarse por su ídolo popular, pero no están dispuestos a hacer la revolución contra el sistema que dicen, cuando cantan las canciones, estar en contra, son nada más que los perros de la mansión de los ricos que salieron sábado y domingo con permiso de los ricos, a mojarse para despedir al Indio Solari.
No han pasado más nada. Hoy a la mañana el boludo que no tiene para comer, no come. El que duerme en la calle sigue durmiendo en la calle. Los pibes del Garrahan siguen sin medicamentos. No hay revolución, boludo, por ir a despedir al Indio Solari. No hay ninguna revolución.
Por Santiago Cúneo.


