Por Santiago Cúneo.
El final es apoteótico: “Me la robé, la ahorré en negro y la tengo en un pendrive”. Esa supera todo lo inimaginable. A Peter Sellers no le da. Acá tenemos 850 mil dólares en negro, en un pendrive negro, la guita evadida al fisco, y lo dice el jefe de Gabinete. ¿A quién no le pasó? Estaba perdido, lo encontró.
Es una de Olmedo y Porcel: soy jefe de Gabinete, me la choré toda y la encontré en un pendrive. Imaginen ustedes un argumento de Hollywood. Primero trataron de inventarle un préstamo, pero la teoría del préstamo no caminó.
Y ahora se quiere adherir a la inocencia fiscal. Pero hay una parte que no cierra, amiguito: no es que el tapón fiscal funcione automático. Tenés que demostrar que tenías esos ingresos en blanco. Si no, empezás a tener que explicar de dónde la sacaste, estúpido.


