Antonio Ríos repasó en Íntimamente un capítulo poco conocido de su vida: el fútbol. En la charla con Ale Rubio, el referente de la cumbia recordó que estuvo cerca de dedicarse a la pelota antes que a la música. “Jugaba muy bien”, resumió.
El Maestro contó cómo fueron esos años. “A los 16 empecé a jugar en el Porvenir. Me ficharon hasta los 18, y cuando cumplí 18 me ficharon hasta los 20”, detalló. En ese tramo apareció la gran chance: “Un día salió una posibilidad de entrar a Racing”.
Pero el pase nunca se concretó. Ríos había firmado contrato con el club de Gerli, que no lo dejó salir justamente porque era su goleador. “No me dejaron ir”, lamentó. Aquella desilusión terminó empujándolo de lleno a la música, aunque la pasión sigue intacta: “Hasta hoy, cuando hay algo para jugar, voy a jugar”.


