Los créditos hipotecarios que el Banco Nación otorgó a funcionarios del oficialismo en condiciones irregulares siguen sumando capítulos. Según reveló Buenos Aires/12, varios dirigentes accedieron a préstamos por montos que triplican o cuadruplican la operación promedio del sistema.
El caso más resonante es el del intendente de San Isidro, Ramón Lanús, que junto a tres de sus secretarios tomó créditos por más de 400 millones de pesos, incompatibles con sus ingresos. Lejos de negarlo, los involucrados se justificaron en que “la tasa era conveniente”.
Lanús lo hizo en el Comafi, un banco privado. Para acceder a ese monto a 30 años hay que ganar entre 15 y 20 millones mensuales, un sueldo que ningún intendente cobra. La incógnita es cómo paga las cuotas o qué comprometió en el acuerdo.
Las carpetas se armaron en tiempo récord, con declaraciones juradas en lugar de recibos de sueldo o informes de dominio.


