Por Santiago Cúneo
Karina, la chorra del Andis, el 3%, la estafadora, la vendedora de tortas, está rodeada del grupo Menem que la atiende. Y el grupo Menem tiene al Patriarca de los Pájaros que le dice: ustedes quédense ahí que vamos a chorear hasta morir. Y el tipo está enfermo, está mal, o sea que ocupa su día en esto porque ya no tiene otra cosa para hacer.
Está en La Rioja, no está bien, es el Patriarca familiar, para que se entienda la metáfora. Para los que vieron la película Corazón Valiente, el Patriarca riojano es el personaje del rey escocés que está encerrado en una habitación porque tiene lepra y le dice al hijo que traicione a Wallace a cambio de mantener todos los privilegios de los señores feudales escoceses con la corona inglesa. Y traiciona a su propio hijo porque no iba a ser rey.
Bueno, el Patriarca riojano es el rey escocés con lepra encerrado en una habitación mandando a los Menem a traicionar a todo el mundo para hacer poder a partir de atender a Karina. Del otro lado está Santiago Caputo con la estructura más política de este gobierno, la que dice: estamos cuesta abajo. Los tipos dudan de la felicidad del futuro. Pero algunos le dicen a Milei: che, todavía podemos reelegir, todavía hay espacio para que te quedes. Cincuenta por ciento de probabilidades, a pesar de Adorni, porque la empatamos con Insaurralde, de uno a uno. Entonces: el Andis, Libra, Adorni.
En ese esquema, los Menem le dicen: no, vamos por la reelección, vamos a construir la reelección. Y Karina le empieza a llenar la cabeza al hermano diciéndole que no va a ser pato rengo, que hay que seguir. Le dice que habla con Conan, le hace de médium y lo conecta con el más allá. Le da un celular con porno y le dice: encerrate y no rompas las bolas. Y así se lo saca de encima mientras hace lo que quieren los Menem.
Y ahora, en ese esquema, pongámosle la Justicia. Todos ustedes saben que en la Argentina la Justicia no existe, así que no perdamos tiempo: el Poder Judicial decide sacar de la causa Libra a los denunciantes. Los descalifica y los saca de la causa. Y creen que le están haciendo un favor a Karina y al infradotado. Yo les voy a decir algo a los que le llenan la cabeza de que ahora sí tienen resultados: para ser honestos, Caputo no lo hacía tan mal, porque el informe que está en la causa, la pericia técnica sobre los celulares, es para fusilar a Milei y a la hermana en un acto público en Plaza de Mayo. Y ya está el aperitivo servido.
En algún momento algún boludo le dijo a Cristina Kirchner: dejá que te cerramos las causas. Y un abogado inteligente le dijo: no, Cristina, todavía no, no te apures, en esta instancia si la cerrás te la reabren. Y Cristina dijo: ciérrenlas y no me hinchen más las pelotas. Tenía razón ese abogado. Cristina mandó a cerrar las causas, se las reabrieron todas y está presa.
O sea: si te apurás en Comodoro Py a usar el poder de la banda y la mesa judicial para cerrar causas rápido, siempre queda la Justicia —entre comillas, la mafia judicial— con la carpeta pendiente para reabrirla después y metértela en la cara. Entonces alguien le está diciendo: mirá que esto es vía muerta, Karina, vas a ir presa igual, te la van a reabrir igual que a Cristina y vas a terminar igual o peor. Pero ya está chocha porque cree que le están haciendo un bien.
Voy a hacer algo que es impropio y que está mal, pero le voy a dar un buen consejo a los Milei: déjense condenar acá. Porque si no los condenan acá, se los van a llevar para allá. Es preferible una condena acá, porque además, ¿sabés qué, Karina? Acá por lo menos hablás en ese idioma que vos hacés que parece castellano, y por lo menos te van a entender.


