La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, convalidó la prohibición de ingresar al estadio con banderas o mensajes alusivos a las Islas Malvinas para la semifinal ante Inglaterra. La medida fue definida en una reunión entre autoridades de Estados Unidos, la FIFA y representantes argentinos, y la funcionaria salió a respaldarla sin cuestionarla. “No se podrá ingresar con banderas o mensajes políticos vinculados a Malvinas“, sostuvo, y llegó a equiparar el reclamo de soberanía con “provocación racial”.
La decisión generó rechazo inmediato en las redes, donde usuarios cuestionaron que reivindicar a Malvinas frente al propio Inglaterra sea considerado una provocación. En paralelo, el vocero presidencial Adrián Ravier volvió a repetir que “las Malvinas son argentinas”, mientras defendía la admiración de Javier Milei por Margaret Thatcher, a quien el mandatario valora por su “plan de estabilización” económico.


