El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, calificó de “lamentable” la represión policial de ayer frente al Congreso y volvió a cuestionar la ley de propiedad privada, que obtuvo media sanción en el Senado en la madrugada de este viernes. “Es un acto político que hacen, pegarle a la gente, reprimir a gente pacífica”, dijo a su llegada a Liniers para la peregrinación de San Cayetano.
Sobre el proyecto, Kicillof remarcó que el Gobierno lo fue “cambiando” hasta que “quedó un 10%”, y fue tajante en su crítica: “Es un gobierno que no escucha y quiere anotarse triunfos. Hay que defender la soberanía, no pueden estar rematando el país. Este modelo nos lleva a un callejón sin salida, es un desastre”.
Sobre su participación en la movilización religiosa, aclaró que no busca protagonismo: “No venimos a tener ningún protagonismo, es un día de fe, la idea no es partidizar, vengo a acompañar a un pueblo que está sufriendo”.


