El Gobierno de Brasil inició el proceso formal para aplicar medidas de reciprocidad económica contra Estados Unidos, en represalia por los aranceles unilaterales impuestos por la administración de Donald Trump a productos brasileños, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores a Xinhua. La decisión se enmarca en la Ley de Reciprocidad Económica, sancionada en 2025, que permite adoptar contramedidas proporcionales ante restricciones comerciales unilaterales.
Las tarifas cuestionadas incluyen un arancel del 25%, justificado por Washington bajo el argumento de “prácticas comerciales desleales”, y otro del 12,5% vinculado a la fiscalización de mercancías producidas con trabajo forzoso. Brasil calificó ambas medidas de “injustificadas y arbitrarias” y ya había activado un mecanismo de consultas en la Organización Mundial del Comercio para impugnarlas.
Estados Unidos respondió aceptando el pedido de diálogo: “Estamos a disposición para reunirnos con los representantes de su misión en una fecha mutuamente conveniente”. El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva mantiene una postura de defensa del multilateralismo y prioriza la vía diplomática, aunque advirtió que no descarta aplicar medidas recíprocas si persisten las restricciones.


