En una conversación de hace dos meses, el expresidente boliviano Evo Morales ya denunciaba las irregularidades de Fernando Cerimedo, hoy detenido en Bolivia. “Fernando Cerimedo es enviado de Milei”. En aquella ocasión reveló que en una pelea con sus compañeros, el asesor libertario había dicho: “Privatizar o cerrar lleva meses según la legislación boliviana, la Constitución Política del Estado también propuso modificaciones, y eso toma tiempo. A la izquierda la venimos correteando desde la campaña'”, relató Morales, durante una entrevista con Santiago Cúneo en Canal 22 Web.
El exmandatario reveló además el detalle de un viaje anterior: “El 30 de abril llega acá, enviado de Milei, su ministro, según información, al Palacio Quemado, a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación. ‘Se viene con la misión de cómo acabar con el Estado plurinacional: intervención abierta, condenando a Evo, cambiando políticas, mintiendo a los medios de comunicación'”.
Frente a esa denuncia, Morales fue categórico: “Por tanto, el embajador de Argentina debería ser expulsado también”. Y remarcó el contexto de persecución que, según sostuvo, atraviesa su espacio político: “Nuestro movimiento está en la mira del imperio, que es el movimiento político más grande de la historia, que viene de la Bolivia profunda”.


