El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA presentó un informe que reveló que casi cuatro de cada diez chicos no pueden comprarse ropa. La pobreza infantil alcanzó su máximo histórico en 2024 (70,4%) y, aunque descendió, en 2026 aún afecta al 42,5% de niños, niñas y adolescentes, mientras que la indigencia golpea al 9,5%.
“En 4 de cada 10 chicos sus padres advierten que no pueden comprarles ropa ni zapatos”, explicó Ianina Tuñón, coordinadora del estudio, y remarcó que la falta de vestimenta no es solo un problema material: afecta “la construcción de la identidad de los chicos” y su “capacidad de poder integrarse a un grupo y no sentirse diferentes”. A esto se suma que 4 de cada 10 chicos tienen dificultades para aprender y 2 de cada 10 tienen problemas para hacer amigos o sentirse parte de un grupo.
El informe destacó además el rol de la AUH y la Tarjeta Alimentar: sin esas transferencias, la indigencia infantil pasaría del 9,5% al 16,4%, aunque su capacidad para reducir la pobreza es más limitada. Tuñón fue contundente sobre el impacto a largo plazo: “Cuando nos toca vivir la pobreza crónica en esa etapa de la vida, las secuelas, y lo que no pudimos desarrollar, es difícil de poder recuperarlo en una etapa subsiguiente”.


