Representantes de la Unión Europea buscan restringir el acceso de los adolescentes a redes sociales, videojuegos y herramientas de inteligencia artificial. La propuesta forma parte de la futura ley del bloque sobre la infancia, que será presentada en breve.
El borrador contempla cuatro franjas etarias: los menores de 13 años tendrían un veto completo de acceso independiente, mientras que los de 13 a 15 años requerirán de forma obligatoria la autorización de sus padres. A partir de esa edad, podrán optar por seguir con supervisión parental o acceder libremente a las plataformas.
La iniciativa se suma a decisiones similares ya adoptadas en distintas zonas de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, y responde a la presión de gobiernos como España y Francia, además de alertas sobre el impacto negativo de las redes en la salud mental de los jóvenes.


