En Moranza, el panel repasó los privilegios de los perros de Javier Milei en medio de la polémica por los despidos en la Quinta de Olivos. “Los perros viven en una mansión. Le armaron unos caniles con aire acondicionado, con calefacción, con camas, con veterinarios 24 por 7”, señalaron.
También apuntaron contra la alimentación de las mascotas presidenciales: “Los perros de Milei comen lo mismo que el presidente. Mejor que yo comen. Comen, ponele, un bife de chorizo”. Y agregaron: “A mí no me molesta que los perros coman bife de chorizo. Ahora, si el pueblo se está cagando de hambre y los perros comen bife de chorizo que la pagamos nosotros, un poquito me calienta”.
El conflicto se originó cuando uno de los perros presentó una indisposición, lo que llevó a Milei a acusar de un intento de envenenamiento al personal que preparaba la comida. Como consecuencia, se designó a un colaborador presidencial para probar la comida de las mascotas antes de que la consuman.


