Un perito oficial de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires sostuvo que la muerte de Diego Armando Maradona fue un “paro cardiorrespiratorio”, aunque remarcó que “no se pudo comprobar con certeza qué lo provocó”. Pablo María Ferrari, último testigo del juicio por el presunto homicidio simple con dolo eventual del exfutbolista, afirmó que “no hay vinculación entre la conducta de la psiquiatra Agustina Cosachov y el fallecimiento del paciente”.
El especialista remarcó que, pese a los antecedentes cardíacos de Maradona en 2019 y 2020, los estudios realizados en distintas instituciones mostraban un funcionamiento cardíaco “dentro de parámetros normales”, y que ningún cardiólogo le había indicado medicación para el corazón ni la hipertensión.
El 29 de septiembre, los siete imputados —entre ellos el médico Leopoldo Luque y la propia Cosachov— podrán pronunciar sus últimas palabras ante el Tribunal Oral de San Isidro, antes de que se lean los alegatos en octubre.


