El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó el acto por el 17 de octubre y reivindicó la gesta de 1945, que “le dio voz a los que no tenían voz”.
Kicillof apuntó contra el alineamiento internacional de Javier Milei: “La Argentina no puede recibir órdenes de otro país: no podemos tener en vez de presidente a un che, pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos”.
Además, llamó a la unidad del movimiento y citó una de las 20 verdades del peronismo: “Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”. Y planteó que la lealtad hoy es “construir una alternativa que el año que viene termine con esta pesadilla que nos gobierna”.
Por último, asumió un rol central: “Cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan”.


