El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que autorizará la apertura de sus datos bancarios y telefónicos, y los de sus cinco hijos, ante el Tribunal Superior Electoral. Además, desafió a Flávio Bolsonaro a hacer lo mismo con su familia y sus empresas.
Durante una caminata en Porto Alegre, Lula cuestionó que el senador haya comprado una vivienda de dos millones de dólares: “No puedo admitir que un ciudadano que ha ganado el mismo salario que el presidente pueda comprar al contado sin explicar de dónde salió el dinero”.
El mandatario sostuvo que no permitirá que las acusaciones de corrupción se usen como herramienta de campaña sin investigación. Y advirtió: “No es un juego de lotería ni de apuestas, es una decisión para defender los intereses soberanos de nuestro país”.
Las encuestas marcan un empate técnico de cara al balotaje del 25 de octubre.


