La crisis de Ueno Bank, que derivó en la renuncia del presidente paraguayo Santiago Peña, impactó en la Argentina. Unos 900 trabajadores de Kaitel SRL, la filial local de la tecnológica ITTI, quedaron sin cobrar sus salarios. Ambas empresas integran el Grupo Vázquez, ligado al banco intervenido.
La empresa dispuso suspensiones por 30 días sin goce de haberes, hasta el 4 de diciembre, invocando razones de fuerza mayor. A otros empleados les pidió seguir trabajando de manera remota, aunque admitió que busca fondos para pagar octubre.
“No cobramos el sueldo de este mes. Nos mandaron un mail totalmente irregular, porque no hubo una comunicación fehaciente por carta documento”, contó Jorge Martín, uno de los afectados, frente a las oficinas de Belgrano.
“Vamos a seguir acá hasta tener respuestas. Somos trabajadores y trabajadoras comunes”, concluyó.


