El periodista apuntó que el dinero reservado de la SIDE financiaba periodistas ensobrados de los medios libertarios bajo las órdenes de Santiago Caputo.
Augusto Marini ofrece 50 millones por la señal pública, duplica a la competencia y contrató a Liliana Parodi para gestionar la licitación, pese a tener sus negocios en crisis.