La pérdida de los salarios frente a la inflación provocó que 1,7 millones de personas cayeran en la pobreza durante el primer semestre de 2026, según un estudio del Grupo de Estudios sobre Desigualdad y Movilidad Social de la UBA-IIGG. Los salarios formales del sector privado cayeron 2,9% y los del sector público, 2,6%, mientras que los del sector privado no registrado subieron 19,5%, sin lograr compensar esa pérdida.
El informe detalla que las cuatro ramas que más empleo generan en el país —comercio, construcción, industria y alojamiento y comidas— concentran entre el 40% y el 45% de los ocupados, con sueldos de entre $680.000 y $825.000 mensuales. Ese monto cubre apenas entre el 49% y el 59% de la Canasta Básica Total de un hogar tipo.
La última medición oficial del INDEC había ubicado la pobreza en 28,2%; el nuevo cálculo la sitúa entre el 31% y el 32%. Según el especialista Agustín Salvia, de la UCA, si se actualizara la composición de las canastas con datos más recientes, el índice treparía hasta el 38% o 39%.


