La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) conmemoró los 50 años del último golpe de Estado con un documento que reafirmó el “Nunca Más” a la dictadura y lanzó una advertencia sobre el clima político actual. “Vivimos una época con una tendencia creciente al autoritarismo; un tiempo en que los populismos de distinto signo explotan la angustia de los ciudadanos, pero no representan el remedio de una vida buena”, señala el texto de la Comisión Permanente, presidida por monseñor Marcelo Colombo.
Los obispos reclamaron una política que “ponga la economía al servicio de la dignidad humana” y advirtieron que “va predominando una ideología de la supervivencia del más fuerte sobre el más débil, cuando la fortaleza de la democracia debería manifestarse en el cuidado a los más frágiles”. En ese sentido, pidieron al Estado que “vele por la dignidad de las personas y la igualdad de todos los ciudadanos” y que proteja especialmente a los niños y a los ancianos.
El documento también incluyó una autocrítica institucional. “Reconocemos la gravedad de lo acontecido en esos años violentos y comprendemos que la memoria exige una autocrítica, de la sociedad y la Iglesia presente en ella”, sostiene el texto, que califica al período entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983 como “la tragedia del terrorismo de Estado”. La CEA cerró el documento con una cita del papa Francisco: “Nunca se avanza sin memoria, no se evoluciona sin una memoria íntegra y luminosa”.


