En Íntimamente, el ciclo de Ale Rubio, la actriz Ana Acosta contó una experiencia que vivió en plena pandemia y que asocia con su madre, fallecida un 7 de julio. Su padre murió cinco años después, el 4 de julio, día del cumpleaños de la actriz.
Acosta ensayaba un espectáculo con su hija y un asistente, en burbuja. Al día siguiente de un ensayo en su casa, el asistente les avisó que había dado positivo de COVID.
Tres días antes, una mariposa se había posado en la pared, sobre su computadora: “Estuvo diez días la mariposa. Dicen que las mariposas creo que duran tres, cuatro días de vida”.
Ni ella ni su hija se contagiaron. “Para mí fue como la protección”, explicó.
Al décimo día, la encontró caída. “Son cosas que pasan y yo creo en esas cosas”, cerró.


