La querella que representa a los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan denunció la existencia de un “espíritu corporativo” dentro de la Armada destinado a obstruir la verdad en el juicio oral que se desarrolla en Río Gallegos.
“Esta semana van a volver a mentir los testigos; no vamos a permitir una mentira más y se van a articular los pedidos de falso testimonio que sean necesarios contra quien falsee la verdad, sean oficiales o suboficiales”, advirtió la abogada Valeria Carreras en diálogo con Noticias Argentinas.
La acusación se basa en una serie de declaraciones que buscaron minimizar fallas críticas del submarino. Entre ellas, testigos calificados sostuvieron que los recipientes de cal soda no tienen vencimiento, una afirmación que contradice auditorías de la propia Armada y datos aportados por el exjefe de Gabinete Marcos Peña ante el Congreso en 2018. “Hasta los auditores firmaron que el 90% de los filtros estaban vencidos”, señaló Carreras.
Para la querella, estos relatos buscan instalar la idea de un error humano accidental para desligar responsabilidades jerárquicas. La expectativa de la semana se centra en la declaración de cuatro familiares de los tripulantes, quienes aportarán material que sus parejas les habrían dejado antes de partir.


