Brasil lanzó el 15 de septiembre un cohete de investigación VS-30 V16 desde el Centro de Lanzamiento de Barreira do Inferno, en Parnamirim. A bordo viaja una plataforma suborbital de microgravedad, diseñada para realizar experimentos con materiales biológicos, procesos físicos y nuevos materiales una vez que el cohete supere los 100 kilómetros de altitud.
A diferencia de un satélite, el dispositivo no permanecerá en el espacio: tras completar los experimentos, se separará del cohete, reingresará en la atmósfera y desplegará un paracaídas para amerizar en el océano Atlántico, donde especialistas brasileños lo recuperarán para continuar su estudio.
El cohete también transporta un sistema conocido como “yoyó”, que utiliza pequeñas masas sujetas a cables para reducir la velocidad de rotación antes de la separación de la plataforma.


