Las plataformas de apuestas deportivas y los casinos virtuales dejaron de funcionar este martes en Brasil, al entrar en vigencia el bloqueo y la prohibición total de publicidad dispuestos por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva mediante la Medida Provisoria 1.394/26.
Quienes intentan ingresar a esos sitios son redirigidos a una página oficial que informa la inhabilitación, permite pedir la devolución del dinero y denunciar portales ilegales, y deriva a la red de salud pública a las personas con ludopatía.
Según las autoridades, quedaron 1.330 millones de reales, unos 266 millones de dólares, en las cuentas de los usuarios. Las empresas cruzarán sus datos con los bancos el 7 y 8 de octubre, y las devoluciones se harán entre el 9 y el 14. Lo que no se reclame quedará bajo custodia de un banco público.
La medida, que aún debe pasar por el Congreso, generó un fuerte rechazo en el fútbol: la mayoría de los clubes tiene a estas empresas como sponsors principales. Recurrieron al Supremo Tribunal Federal para frenarla, y sus planteles taparon las marcas con cinta durante los entrenamientos.


