Ricardo Caruso Lombardi fue entrevistado por Santiago Cúneo y planteó una serie de dudas sobre la final que Argentina perdió ante España. “Fijate que no enfocaron casi nunca” a la familia de Lionel Messi ni a Chiqui Tapia, señaló como primer detalle sospechoso.
En 1+1=3, el técnico también remarcó que Messi, tras el partido, “no la buscó en ningún momento” a su familia y “fue a llorar del lado de la gente”. Según Caruso, esas lágrimas no eran solo por la derrota: “Yo no lo veía llorar por haber perdido el partido, nada más”.
Con 35 años como entrenador, cuestionó el silencio de los jugadores antes de salir a la cancha: “Es imposible que los jugadores… no menos de 7 u 8 jugadores, estén todos mudos”. Explicó que, por experiencia propia dando arengas, ningún equipo camina hacia el túnel en silencio: “Todo jugador se da ánimo con el otro, a los gritos para que los jugadores escuchen. Vos no podés salir todos mudos y que Messi diga, eh muchacho, vamos, olvidémonos de todo, como si fuera una iglesia. No me cierra, con nada”.
Y remató sobre la frase de Dibu Martínez en pasillo: “¿Por qué dice eso? Si todavía no empezó el partido. Nadie analiza nada”.


