El periodista Santiago Cúneo reivindicó en su programa el uso de lenguaje directo y sin eufemismos para referirse al poder, y trazó una distinción tajante entre quienes merecen respeto y quienes no.
“Una cosa es tratar con el Papa, otra cosa es el recuerdo de la Madre Teresa, de Francisco, de Fangio, de Favaloro, de Borges, de Alfonsín, de Frondizi, de Perón, buscá el que quieras. Y otras son estos reverendos hijos de puta genocidas, comparables con Videla y Martínez de Hoz, con Galtieri y con Bignone, Astiz y Massera. No son comparables con gente como tus vecinos que se levantan a laburar, van a estudiar”, disparó en un editorial en el que enfatizó apuntando a Javier Milei: “Al hijo de remilputa se le dice hijo de remilputa. No se buscan eufemismos, ni se los trata con respeto. Un asesino es un asesino”.
Para Cúneo, suavizar el lenguaje frente al poder no es una cuestión estilística sino política, y tiene consecuencias históricas concretas. “Videla no era Presidente de la República, eso se lo decía Clarín y la Corte Suprema. Videla era un genocida. ¿Y sabés qué pasó por decirle Presidente de la República? Desaparecieron 30.000 personas en la Argentina”, señaló.
El periodista también apuntó contra la pasividad de la audiencia: “Si escuchan esto y no se indignan, son más hijos de puta que los que matan a los pibes y los que se cagan en la justicia”.
“A cada uno se le tiene que dar el respeto que merece”, cerró.


