No hay nada más boludo en la vida que hacerle creer a la gente lo que no existe. Existió un músico que armó una tribu. Esa tribu lo fue a despedir. Esa tribu no hace revolución. Esa tribu no hace política. Esa tribu no es peronista. Esa tribu no es nada.
Y entre los que fueron había los que votaron a Massa, los que votaron a Milei y los que votaron al Partido Obrero. Ahí había cualquier cosa. Porque el que se murió es un cantante, amigo. Se murió un cantante. Y al cantante lo escucha cualquiera que le gusta lo que canta. Cualquiera.
Por Santiago Cúneo


