El periodista Santiago Cúneo se refirió al caso de Ángel López, el nene de cuatro años cuya muerte sacude a la sociedad argentina, y fue tajante: “El que mata a un niño debe morir, no es tan difícil”.
Para Cúneo, la solución pasa por una reforma de la Constitución que incorpore la pena de muerte. “La agenda de los criminales deben pagarla con sus vidas”, afirmó, y explicó por qué no profundiza en el tema: “No hay que ponerse a hablar ni llenar horas de televisión para generar rating con el martirio de un nene”.
La misma pena, sostuvo, debería aplicarse a los traidores a la patria. “Por algo San Martín lo escribió en el código militar del cruce de los Andes”, argumentó. “Si el padre de la patria puso la pena de muerte por traición a la patria, por algo será”.
Para el periodista, la Argentina necesita una transformación de fondo. “Las palabras ya sobran, huelgan, son innecesarias. La Argentina tiene que tener una revolución política”, concluyó.


